Final de curso, ¡que nervios!, después de todo un curso de esfuerzo y trabajo continuado, por fin las temidas y ansiadas notas. Estos exámenes periódicos en la vida de los jóvenes, irán marcando y conduciendo su futuro hacia uno u otro lado, está claro, así funciona nuestra Sociedad. Por otro lado nosotros, los padres, vecinos y porque no decirlo, Delegados Alcaldes (como es mi caso), esperando con las mismas ansias esos resultados, porque no nos engañemos, no creamos que son ajenos a quien no tiene hijos, sobrinos o nietos, todos somos parte de todo. Los resultados académicos de esos chavales, son nuestros dividendos, en esa inversión que hacemos desde que nacen, y claro, a nadie le gusta perder en las inversiones, máxime cuando por encima del dinero, están los cuidados y el tiempo dedicado.
La mayoría de las veces, por pura inercia, hacemos paralelismos nada constructivos, relacionamos la palabra joven con adjetivos muy duros: ociosos, desagradecidos, indolentes, viven desconectados de todo... es fácil generalizar.
Saben ustedes que con 16 años de edad, Juana de Arco, fue capaz de mandar un ejercito?, ¿Cuánto tiempo necesitan hoy nuestros jóvenes para ser independientes?, ¿Cuánto tiempo les requiere esa formación de la que hablamos?, por ello, en ese largo compás de espera, debemos dejarles participar en su entorno, llámese casa, colegio, barrio. A ver si les suena?: ¡estate quieto!, ¡cállate!, si obedecen los olvidamos, si desobedecen los reprimimos. ¿Qué queremos?, pienso, que a lo mejor a estos muchachos las cosas no les interesan porque no son partícipes de ellas o mejor dicho ciertas cosas no les interesan pero otras...
20 h. de la tarde en el Centro de Barrio de la barriada de La Ina, una veintena de niños/as desde 6 a 13 años, se reúne con su "Alcaldesa", por iniciativa propia, para hacerla partícipe de sus preocupaciones y sugerencias. Después de un diálogo en el que se pudo oír la voz de todos, después incluso, de que alguno levantase la voz para imponer sus ideas(¿les suena?), plasmamos sus inquietudes en un documento. Ahora, yo, como receptora de sus inquietudes, me he comprometido a ayudarles a conseguir lo que anhelan, AYUDARLES, soy yo, la que les necesita a ellos: a los dos Miguel Ángel, a los dos Mario, Manuel, Raúl, Álvaro, Ángel, Juan Luis, Gema, Elizabeth, Alfonso...
Les contaré alguna de sus peticiones:
Equipación de fútbito, que les prometieron en tiempo de campaña electoral, Luz y Agua en su campo de fútbol, Arreglo del cerro existente detrás de su colegio que ha impedido que pudiesen utilizar su patio de recreo desde Navidad, Arreglos en el parque infantil de su barrio, Casas, Secundaria hasta cuarto en su colegio, Cámaras de seguridad para cuidar lo que es de todos, Ordenadores en el Centro de Barrio para tener internet...
Juzguen ustedes mismos, creen que se merecen ser oídos?, sino les hacemos partícipes, los alejamos, los hacemos hostiles. No cerremos la puerta a los jóvenes, ellos piensan que no nos importan, pero les puedo asegurar que en la muchas reuniones que tengo a lo largo del año, con Personas, Organizaciones y Administraciones "importantes", no me he sentido tan bien como con ellos, con ese diálogo directo, claro, estimulante y productivo. Como debe ser. Con el permiso de sus padres, un besazo "pa'mis niños".
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